miércoles, 27 de enero de 2016

ESTAFA HECHA EN EL CANELA RETRO BAR

* El Canela Retro Bar fue un sitio que empezó como vídeo y bar para gente gay en Quito en el año 2008 , luego se volvió un lugar alternativo. La estafa hecha en este loca fueron hechos por la pareja conformada entre Emilio Guayasamin y su conviviente David Aguilar, siendo este el principal mentalizador de la estafa siendo sus complices, la profesora ambateña "Maria Isabel Galora" con su hermano Marcelo Galora Paredes, secundados por la Psicológa Nubia Guayasamin. 

A principios del 2008 tuve un e mail de una persona que quería conocerme ya que había  estado leyendo mis artículos y los dos teníamos algo en común “el apellido” y además era homosexual .  Su nombre, Emilio Guayasamin



Emilio Guayasamin
Ganó mi confianza, y me comentó que no había muy buena comunicación con su pareja. Prácticamente se desahogaba conmigo.  Se le notaba muy inseguro en cuanto a su vida. Sus padres, según él,  no sabían que era gay pero  este caso Emilio convivía  varios años en Nueva York con su pareja, otro ecuatoriano de Ambato , llamado David Aguilar.



David Aguilar

Emilio, me expreso sus deseos de volver  a Ecuador, ya que en Estados Unidos  su situación no era muy buena y además estaba como  ilegal. También me expresaba que quería mucho  a su pareja, pero que no veía un buen futuro con él, ya que sospechaba que él le era infiel, asunto por él cual David se había separado de su “esposa”, pero Emilio  se mantenía junto a él, debido a que cuando el emigro a los Estados Unidos, esta persona le dio una mano. 

También el propósito principal de contactarse conmigo, era que había visto mi trabajo como voluntario ayudando a  personas viviendo con VIH.  Su padre , Gustavo Guayasamin, había aprendido del Dr. Isaac  Goiz   en México  sobre el biomagnetismo.  Una técnica muy útil que sirve para eliminar virus, bacterias, parásitos y hongos a través del buen uso de los imanes en ciertos puntos específicos del cuerpo. Su padre fue el primero en traer el Biomagnetismo a América del Sur, en este caso empezando por Ecuador.

Gustavo Guayasamin me propuso tratar gratuitamente a pacientes con VIH para que vean los  efectos positivos del biomagnetismo que ahora ya es considerado como una ciencia. Yo experimente con el sistema y también con varios pacientes viviendo con VIH, y los resultados fueron realmente sorprendentes. Varios de los pacientes tratados  dejaron de tomar los Antiretrovirales, y su salud mejoró notablemente.

Tuvimos que suspender los tratamientos debido a que  enseguida apareció la viveza criolla de los típicos activistas . Un dirigente de una organización de Personas Viviendo con VIH SIDA, había estado haciendo las citas con Gustavo para que trate a sus  pacientes  pero anteriormente el cobraba $ 20 a cada paciente por sesión. De esto, Gustavo Guayasamín, no había estado enterado.  Para colmo, otro de estos activistas,  andaba pidiendo dinero en mi nombre,  aduciendo que era para ayudar a personas viviendo con VIH.  En base a esa mala experiencia, ya Gustavo no hace ningún tratamiento gratuito.

Emilio me pidió que analizara toda la situación aquí en Ecuador , para ver qué posibilidades tenía de regresar y  progresar en Ecuador.

Después de conocer a su padre y ver todo el trabajo positivo que él hacía,  presentí que él tenía excelentes posibilidades de progreso en este país. En base a nuestra conversación, Emilio, por sí mismo, tomo la decisión de volver a Ecuador.

Al poco tiempo  recibo una llamada de su pareja, David Aguilar.   Dándome a entender que es muy apresurado que Emilio regrese a Ecuador.  Para eso él me hace una propuesta invertir en un negocio en Ecuador en el cual los tres seríamos socios.  y una vez que este negocio saliera adelante, Emilio volvería a Ecuador.

Acepto la propuesta,  David envía el dinero. Encuentro   un local, al cual trabaje durísimo para arreglarlo y remodelarlo  ya que cuando me lo entregaron parecía una cantina de mala muerte. Así como ellos aportaron con capital, yo aporte con mi trabajo, también compro varios artículos de cocina y para el restaurante endeudándome con mi tarjeta de crédito , aporto también  con  mobiliario mío  que servía para decorar el local.  Luego de casi un mes de trabajo diario, el local quedo  con un ambiente sumamente acogedor.

Una vez arreglado el local, David,  me envía a su tía,  María Isabel  Galora , a la cual  , para trámites legales sería la dueña del negocio en Ecuador.  Se le hizo las escrituras a nombre de ella, pero luego de que nos instaláramos,  ella tan solo  asomaba de vez en cuando, a observar cómo andaba el negocio, pero prácticamente no ayudaba en nada.

Para  controlar el movimiento del local, David envía también  a su tió, Marcelo Galora Paredes .  Después de verlo varía veces en el local,  nos dimos cuenta que era  un hombre que tan solo manejaba energía negativa,  vivía  solamente quejándose. Pero al Igual que su hermana, no ayudaban absolutamente en nada.   Cuando veía que estábamos muy ocupados y necesitábamos manos que nos ayuden, ni siquiera se comedia en mover un dedo.

Para cuestiones de manejo legales en Quito, debido a que  Isabel Galora viviá en Ambato, se decidió que yo , en base a la confianza con Emilio Guayasamin, daría mi nombre, en todo lo que era pago facturación , pagos  de impuestos, RUC, cuentas por pagar,  permisos de funcionamiento  patentes,  Iesss, etc, etc, etc.  En este caso, ni Isabel Galora que era aparentemente la dueña del local, ni su hermano, movieron un dedo. Toda la responsabilidad  del negocio cayó sobre mí.

Mi trabajo por sacar adelante el local era muy duro.  Todo lo hacía con la ilusión de que la sociedad prospere y tenerlo a Emilio  de vuelta en Ecuador. Éramos solo dos personas trabajando en aquel negocio,  Filemón qué era el cocinero y yo.

A Filemon Sarango lo conocí de mi trabajo anterior, ya que trabajé ocho años  administrando  un buen restaurante en Quito.  El  vino a ofrecerme sus servicios ya que quería seguir trabajando conmigo.  Filemón es una excelente persona,  buen trabajador, de los que ayuda en todo, era leal y sumamente honesto.  Además su hijo me ayudo en todo lo que es arreglos eléctricos , remodelación y decoración del local. En eso se gastó una buena cantidad de dinero.

Los dos justamente trabajamos anteriormente en un restaurante de primera donde se manejaba mucho dinero de por medio y gran cantidad de alimentos.  Practicamente yo tenía a cargo todo el restaurante era porque los propietarios sabían de mi honestidad.

Prácticamente  en este nuevo local yo trabajaba sin descanso los 7 días de la semana, Filemón 6. El sábado por la noche, Filemón y yo, cerrábamos el local a la media noche, y teníamos que amanecernos dentro del local, para luego ir al siguiente día a nuestros hogares.  Yo volvía el domingo allí para prepararme algo de comer y generalmente el domingo me dedicaba a realizar la contabilidad semanal del local.

Para los que hemos administrado este tipo  negocios sabemos lo duro que es empezar, ganar clientela  y sacar estos negocios adelante, pero las ganas tanto mías y de Filemón por que el negocio progrese fueron muy buenas.

Poco a poco fui arreglando el negocio, el dinero que entraba, así salía. Todo se quedaba allí mismo. Yo no tenía sueldo.  Quedamos que del mismo negocio pagaría mis gastos básicos. Tomaba mensualmente $ 230. Mientras que a Filemón se le pagaba mensualmente $ 300.  El resto de gastos eran fuertes. Se necesitaba $ 1200 mensuales en ventas para que ese negocio básicamente funcione.
En sus visitas de inspección Isabel Galora, descubrió que gente gay venía al local a lo cual despectivamente afirmó – Este negocio es una maldición de Dios …- Luego dijo despóticamente -  Ya que  en este local han sabido venir maricones. Ese rato me tuve que morder la lengua, porque prácticamente ella escupió al cielo. 
Generalmente pasa en estos casos que  mujeres que desprecian a los “maricones”. 
Dios les manda  un hijo que es exactamente lo que ellas desprecian.

Aunque ya iba ganando nombre y clientela, a principios del 2009, la situación se puso muy dura.  El negocio bajo, y las  cuentas por pagar aumentaban.  Necesitaba que la familia de David nos ayude,  pero la familia de David, no se daba ni por entendida en querer ayudar.
 
Cada vez que podía, Emilio me llamaba con un miedo bárbaro  de que su pareja supiera que ha estado conversando  conmigo. Emilio afirmaba que  David le controlaba todo, incluso tenía hasta leía  sus e-mails. Emilio me contó  que cada vez que llamaba Isabel o Marcelo Galora, lo único hacían es sembrar cizaña a David en contra mía. Aducían que yo prácticamente me estoy robando dinero del negocio. Según Emilio y  gracias a su intersección, ellos me tenían en el local,  como si me hicieran un gran favor.  Lo que querían era que Marcelo Galora administre el local.

Al anochecer del Martes 3 del 2009, estuvimos conversando con Emilio, para ver cómo  podíamos sacar el negocio adelante.  Como siempre, Emilio hablaba a  escondidas de David.  Los dos llegamos a un acuerdo Emilio volvería a Ecuador para hacernos cargo del negocio juntos, y  él también iba ayudar a su padre.
Yo me puse muy comentó, a la final, vendría alguien de confianza y tendríamos una buena  ayuda. Se podría trabajar mejor y sacar el negocio adelante,  en el año que trabajamos,  ya nos habíamos ganado clientela  y fama de ser un buen local, lo que necesitábamos  era más gente que quiera colaborar y darle un buen impulso al negocio.

Pero las esperanzas se desvanecieron. El jueves 5 de Marzo  recibo una llamada a las 9 de la noche  por parte de David  dándome órdenes– ¡Espera!  … mi familia este momento va par a allá.

A las 21:30 llega un tropel de gente, prácticamente el tió de David,  Marcelo Galora, con toda su familia  y además con un hombre y dos personas de color.  Ni siquiera me saludan,  Marcelo  Galora  entra muy seguro asumiendo que es el nuevo dueño del local y empieza delante mío a dar órdenes a su familia y a su nuevo socio sobre todo lo que él va a cambiar, incluso descaradamente decía todo lo que  él iba a vender. 

Yo me quedo helado, porque este señor no sabía nada de cómo se compraron y adquirieron las cosas.  También caigo en cuenta que David, nunca le dijó que este negocio era sociedad entre los tres, ahora David, tenía un nuevo socio.

Un momento -  Y las deudas…. ¿Quien las va a pagar? – Le pregunte…
-          Arréglese con David – Fue su respuesta.

Les dije que no se iba a entregarles el local, mientras no se arregle todo esto legalmente.
Al otro día, a la hora de almuerzo  viene María Isabel Galora  representando a David Aguilar,  conjuntamente con Nubia Guayasamin   representando a Emilio Guayasamin.

Las dos me vienen a pedir que les entregue el negocio.  Igualmente para ellas, tan solo David era el dueño de prácticamente todo. 

-          Para no tener más problemas…muy bien , yo les entrego el negocio, pero antes que nada hay que pagar estas cuentas.

Isabel Galora tan solo pega un grito fingiéndose hacerse  la tonta, tratándose de explicar de dónde saldrían esas cuentas locas. Como ella nunca manejo el negocio, no tenía ni idea de todo lo que se había hecho allí. Ella creía que todo eran  utilidades y más utilidades.

La solución que les propuse era que mejor era vender el negocio. Ya me habían hecho  una oferta de  $ 23.000 a lo cual ellas, se negaron. Si se vendía el negocio, se pagaba las cuentas por pagar y David no perdería tanto, recuperaria el 80 % de la inversión,  quedando de esta manera saneado el negocio.  Mi propuesta era justa,  así como yo abrí el  negocio legalmente, había que cerrarlo legalmente.
Ellas de nuevo no aceptan la propuesta.

-          Si no pagan estas deudas, yo no les entregó el negocio – les afirme.

Ese momento  María Isabel  Galora se enfurece y  afirma  tajantemente – Yo soy la dueña de este negocio y usted simplemente aquí ha sido un mal administrador –   Eso lo hace gritándome delante de la clientela que estaba almorzando en el interior del restaurante. Con una falta de educación y respeto  ante la clientela se levanta y desde la puerta me empieza a acusar de  – Ladrón…. ladrón, usted es un ladrón –  y lo hacía señalándome con el dedo – Mientras que la clientela se quedó atónita  mientras que  ella seguía con su lengua envenenada   gritándome ….

-   Usted se ha metido miles de dólares a su bolsillo sin avisarnos…-  y hacía el gesto de meterse el dinero en los bolsillos de su falda – Ya voy a volver con mis abogados y quitarle este, que es mi negocio – Declaró.

En este caso, Nubia Guayasamín, por el hecho de haber dicho que no les entregaba el local hasta que no paguen las deudas, me acusa de “grosero” y sale bravísima  aduciendo que va a informar lo que ha pasado a Emilio.

En la noche  recibo una llamada de Emilio, en  el cual  el tranquilamente  reconoce que yo estaba cansado y que necesitaba un  tiempo de relax. Me asegura que la familia de David, más el nuevo administrador,  van a sacar el negocio adelante.  Que ellos iban a pagar las cuentas por pagar pendientes y también los principales gastos del cocinero, ya que en este caso al hacer cambio de administración,  era  prácticamente  un despido intempestivo.  Además como yo me quedaba prácticamente sin trabajo, me dice que no hay ningún problema, que el negocio seguiría tal cual era, y que yo podía tranquilamente ir a almorzar todos los días en el Restaurante.  Que luego de tres meses volvería al mismo si yo lo deseaba. 

Otra vez en base a la confianza  y creyendo a  Emilio,  accedo a la propuesta, ya que  realmente necesitaba descansar y con ese tipo de personas no deseaba seguir trabajando.

Al Sábado por la noche llega toda la familia de David, en la cual se le entrega a Marcelo Galora todo el local, con inventario firmado, y con la promesa  firmada de que el como nuevo encargado pagaría las cuentas por pagar del local , que en ese tiempo ascendían alrededor de unos $ 6000.

Para eso, tanto Isabel como Marcelo Galora me presentan a su hermano, los cuales afirmaban que era auditor profesional.  El cual se iba a poner al día en la contabilidad e iba a hacer la auditoria del local.
Al entregarle todas las cuentas y documentos, notaba algo raro en él. Un buen auditor hace preguntas sobre las cuentas, documentos, contabilidad. El no hizo ninguna pregunta.

El problema básico era el pago pendiente que se tenía que hacer al cocinero. Por ley había que pagarle el despido intempestivo  y también lo que  se le adeudaba al IESS. En mi caso yo no tenía sueldo pero también se debía cubrir el seguro social.

Isabel  llamo a su sobrino David, en la cual quedaron en que se nos de algún bien en prenda.
María Isabel Galora nos hizo la propuesta de que nos lleváramos prácticamente todas las computadoras que había allí  ya que también en el local funcionaba un internet, para que nosotros empezáramos un nuevo negocio, a lo cual tanto Filemon y yo respondimos que no, porque no teníamos dinero para empezar un nuevo  negocio de ese calibre.

Quedamos de acuerdo  que se le entregaba un proyector que David había enviado de los Estados Unidos, según él era nuevo y su costo era de $ 3.000, pero al revisar en internet, el proyector era un modelo antiguo y su costo  nuevo era de $ 600.

Basado en la seriedad de Emilio Guayasamín y en la promesa que hizo Isabel Galora
se les dio el paso a la nueva administración del local.  Ingenuamente me fui convencido de que eso iba a pasar.

Mientras iba caminando en el trayecto a mi casa, recibo una llamada iracunda  de David.  Él me explica que esta fuera de su casa ya que no quiere que Emilio escuche  la conversación acusándome  fuertemente  – ¡Eres un ladrón! – me grita y luego me dice furioso -   Me enteré que le diste el  proyector a Filemón.  Yo te voy a meter preso. Ya  vas a ver…. Ya me vas a conocer como soy…  - me lo dijo en tono amenazante.

-          - Pero si tú mismo diste autorización.

-          - Ya me vas a conocer como soy...Emilio no va a Ecuador y ya no quiero tus lloriqueos ni tu reclamos, ya vas a ver quién realmente soy  -   Me amenazó Y me cerró el teléfono.

Ese momento recién reaccione que había caído en una trampa.

Al martes en la noche  recibo un e mail  de Emilio Guayasamin , en el que él se lamentaba de haberme conocido,  el aducía tristemente que yo le  he defraudado su confianza . Había leído el informe del auditor en el cual decía que yo prácticamente había robado,  habían encontrado facturas en las cuales yo me había dado lujos , como ir a buenos restaurantes,  o que he comprado ropa de muy buena calidad  y un largo… etc, etc, etc.

La acusación se volvía más fuerte, ya que Emilio me escribía muy tristemente aduciendo que además yo había robado los bienes muebles del local y  que prácticamente había entregado el local casi vació a su tío. 

En pocas palabras, por comodidad y cobardía,  Emilio de la noche a la mañana se volvió mi paupérrimo enemigo. Y para eliminar toda responsabilidad de ellos sobre las deudas del local y documentos que estaban a mí nombre,  Emilio Guayasamin cambia de discurso, y aduce que nosotros habíamos abandonado el negocio.  De esta manera , elegante y descaradamente aducían que  ya no tenían ninguna obligación legal con ninguno de nosotros.

Hablo de este caso con Nubia Guayasamin,  debido a que en  la misiva enviada por Emilio se referían que ella dio la advertencia de que realmente yo era un ladrón.  Ella  , con un dudoso actuar, me aclara que jamás ha dicho eso, y  me asevera que ese e mail, no fue redactado por Emilio sino por David haciéndose pasar por su pareja.

Al enterarse Emilio de esta usurpación de su identidad, como buen enfermo codependiente,  defendió a su pareja.  O en este caso, realmente yo ya no sabía quién mismo me respondía.

Al siguiente día, que era un  miércoles,  al ir a reclamar sobre este aspecto en el local, me encuentro con una desagradable  sorpresa. La familia de David estaba desmantelando todo el negocio, lo estaban desbaratando por completo,  había  tres carros en donde prácticamente se lo estaban llevando  casi todo.  Era cierto lo que decía David , haciéndose pasar por Emilio, la misma familia se estaba robando todo y me echaban la culpa a mi.

Por decisión del nuevo administrador y la familia   Galora, el nuevo negocio que instalarían allí sería simplemente un  bar, donde por comodidad solo se venderían shots. En vez de funcionar todos los días, tan solo trabajarían Jueves, Viernes y Sábados de Noche.

Al reclamarles otra vez por el hecho de que me aclaren sobre la misiva de Emilio, todos se lavan absolutamente las manos y Marcelo Galora desaparece.

Ellos también empezaron  a vender los artículos que según ellos no les sirve a precios irrisorios. Un Ejemplo: La publicidad externa costo casi $ 900. Al pasar por coincidencia por un taller que quedaba cerca,  veo que estaba allí los letreros del local desarmados. Preguntó   a cuanto les vendieron y me entero que los Galora  vendieron por todo  $ 30.

Pero la maldad de Marcelo Galora  conjuntamente con la intervención de David Aguilar demostraron que la corrupción ha sido parte de su familia.

Viendo que el negocio se desarmó y que no había la posibilidad de pago de sus haberes por parte de los dueños del negocio …  Filemon, el cocinero,   me envía una demanda hecha por  un abogado para reclamar el valor de su despido y el pago de sus haberes pendientes y lo hace con justa razón.

Hago una cita con el abogado,  le explico cuál es la situación, a lo cual él me pidió que le dejara todos los documentos  originales en los que constaba que yo no era el dueño del local. Delante mío el hizo una cita con Marcelo Galora  para arreglar ese asunto esa misma tarde.

Al siguiente día voy a ver los resultados y el abogado no me deja pasar.  Desde una puerta con rejas, le pido la respuesta y que me devuelva los documentos.  La  respuesta que me dio me dejó helado. Prácticamente me desarmó.  – No los tengo  - me dijó abriendo sus manos – ¡Desaparecieron!
¡Qué casualidad! – Justamente la tarde anterior tuvo la cita con Marcelo Galora y al otro día,  los documentos originales, en donde constaba que la dueña del negocio era Isabel Garlora, y en este caso el nuevo responsable del negocio y de pagar todas las cuentas, era su hermano…. Se esfumaron.
Prácticamente, el plan de David, de dejarme en la calle, y mantener a su pareja salió a la perfección.  David había tenido planeado esto desde mucho antes. 

Por casualidad me topo con Marcelo Galora en una fundación que ayudaba a pacientes con  VIH,  en la cual, al darse cuenta que estaba allí, se asustó y  a  se metió inmediatamente  en una aula a esconderse, creyendo que no le había visto.  Él se quedó casi media hora allí
mientras que yo lo estaba en el patio hasta que salga.

Creyendo que ya me había ido saco su cabeza muy cuidadosamente por la puerta. 
– Hola Marcelo – le salude, y se pegó un buen susto.

Me puse  al conversar de frente a frente con él mientras gran parte de miembros de la fundación escuchaba lo que decíamos. Como Marcelo sabía que legalmente no podía hacer nada en contra de ellos, con un cinismo descarado me explicó todas acciones que hicieron conjuntamente con David, su hermana y el supuesto auditor para perjudicarme.

Me aclaró  que jamás habían hecho ninguna auditoria, ni siquiera la contabilidad.
Sobre los gastos que yo gastaba mucho dinero en ropa y restaurantes caros,  él lo había inventado, porque se había supuesto….

Mi duda sobre el auditor se aclaró.  Era un hombre que no tenía idea sobre contabilidad, era un albañil, que por su buena presencia, lo hicieron pasar como auditor.

Pero también me abrió los ojos ante el plan de David.  Él estuvo planeando esto desde un principio. Desde que él me entregó el negoció, metía sizaña a su familia sobre que yo no era de confianza y a la final ellos se quedarían con el mismo. 

Y para cerrar con broche de oro,  – Me volvió acusar delante de todos …. - Usted se gastó todos  $ 25.000   y  aclaró gritando – Ese negocio debía ser mío… no de usted que no es nada para mi sobrino….

Ese momento tan solo le hice acuerdo de su vida.  – Tantas quejas de que su vida es una porquería,  allí tiene la causa … su lengua….  - Mientras que una mujer le jalaba del brazo y lo llevaba  hacia afuera.

-          Te advertí que no te mentas en asuntos ajenos – le decía aquella mujer. Como referencia,  para abrir los ojos ante él  tipo de gente que me había  estado enfrentando, Marcelo Garora,  había estado en la cárcel  por varios años acusado de narcotráfico. 


Aquí uno no sabe quién es el peor de todos.  De  David y su familia ya uno no se sorprende, pero de Emilio Guayasamin, estoy seguro que es el peor de todos.  A pesar de ser aparentemente un hombre cuya edad debería saber qué saber con su vida, su inseguridad y falta de compromiso con la verdad y su enfermiza codependencia, resultó que el que más nos perjudico tanto a mí como a Filemón fue él. Por su falta de decisión nosotros nos quedamos con todo el problema legal y económico.  Prefirió hacerse el bobo, y olvidar de qué el negocio era para él. Yo tuve que aguantar tantas humillaciones de parte de la familia de David, solo porque  volverá a su país.  El simplemente metió la cabeza en el suelo como avestruz, asociándose con los corruptos, en vez de venir a Ecuador y ayudar a una persona honesta como es su padre.
El abuso de  la familia de David, los Galora,  llego al máximo del cinismo.
El negocio de los shots no les resultó.  Tenían prácticamente cerrado el local.  Pero ellos
habían estado haciendo consumos y compras a mi nombre.  Al poco tiempo cierran el local, y me empiezan a llegar cuentas por pagar a mi nombre.  Un ejemplo, una cuenta de teléfono de 430 dólares por llamadas a los Estados Unidos.   Es decir, David seguía hablando con ellos y cargando las cuentas a mi nombre.



Dra. Nubia Guayasamin
Aduce que puede ver las auras de las personas y por su falta de acertividad,
ve auras puras en ladrones y farsantes, encubriendo y protegiendo a personas que realizan estafas. 

Tratando de que se arregle todo esto, trato de hablar con la que fue intermediaria en Ecuador , Nubia Guayasamin.  Pero ella  me cuenta que prácticamente no hay nada que hacer. Que incluso Gustavo Guayasamín ya estaba enterado de todo esto, y que tanto Emilio Guayasamín como David Aguilar son pareja, y que él apoya esa relación. 

Voy a hablar con Gustavo Guayasamin, personalmente. Se sorprende ante la gran mentira de Nubia.  Él no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Jamás se había enterado de que su hijo tenía un  bar - restaurante en Quito y de que  iba a venir a Ecuador. Y a ningún rato aprobaba la relación de Emilio con David.  Él se daba cuenta claramente de que David manipulaba a su hijo.  Tal como me lo expresó su padre, David se sigue aprovechando del trabajo Emilio que se deja enfermizamente manipular.

Al pedir a Emilio que cumplan con el pago de deudas y que no perjudiquen sobre todo a Filemon , que es el cocinero, ya que no puede jubilarse. Recibo un mensaje de David Aguilar, por supuesto haciéndose pasar por Emilio, burlándose enfermizamente de todo lo que ha pasado.  
Empiezo a sospechar del porqué David estaba tan seguro,  y le pido a Filemon (el cocinero) que hable con su abogado, para que devuelva los documentos que él se había quedado.
Ya que era la única manera de arreglar su situación.

Ante las amenazas por parte de la familia del cocinero, el abogado afirma ya  no tener ya los documentos y   les devuelve la carpeta con las “cuentas por pagar”  que yo le había dejado a  Marcelo Galora cuando le entregue el negocio.  Para colmo Filemón también se sintió defraudado ya que el señor no era abogado, sino apenas era licenciado, su nombre “Martín Condor Luca”. Sus  oficinas  están en el Edificio San Blas en el sexto piso.

Antes de que sucediera todo esto…Yo le advertí a Emilio… “Por cada dólar que nos han perjudicado, ustedes perderán mil”.

No pasó mucho tiempo, a David le embargaron su casa.  Su hijo cayó esclavo de las drogas, su adicción se volvió más fuerte   y perdió todo el dinero que le había prestado a su padre para que sacara el  negocio adelante.  La misma familia de David, se robó toda  esa inversión.  Tal como me expreso Gustavo Guayasamin, Emilio tan solo vive trabajando para pagar las deudas de David.
En resumen, el dinero y los bienes que nos  robaron, tan solo les sirvió para su propia destrucción. Al poco tiempo de esta estafa, Marcelo Galora, perdió a su hija.    Y si ellos siguen huyendo y no dando la cara ante este perjuicio, lo que les viene, hablando espiritualmente … es peor.

Pueden pasar años, pero nadie se va de esta vida sin pagar  el daño que han hecho…
después no se  estén quejándose del porqué la vida o Dios les trata así.

FRANCISCO GUAYASAMIN



2 comentarios:

  1. -RECORDATORIO:
    ANTES DE HACERLE DAÑO A OTRA PERSONA,
    PIENSA QUE TIENES HIJOS...
    Y LA VIDA ES UN CIRCULO, EN DONDE TODO LO QUE SE HACE SE PAGA!! !

    CARLOS MUÑOZ

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  2. Qué gran hipocrecia de la ambateña María Isabel Galora. Por un lado siendo profesora, y por otro lado siendo dueña de un vídeo porno gay.

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